jueves, 16 de febrero de 2023

Destino

Me senté un día a la orilla del mar esperando al destino
miré más allá del cielo 
hasta donde el velo de mis ojos pudiera alcanzar 
me senté en silencio 
las gaviotas alzaban su vuelo sobre las nubes 
cerré mis ojos despacio 
una lágrima fría en la arena bajo mis pies 
era una lágrima del cielo
venía con un recuerdo de días felices
el destino se acercaba 
me encontró deshecha esperando
la marea empezó a subir 
llegó a mí sin remordimiento 
tocó mis manos frías 
tocó mis manos 
y se fue
 
se fue 

Entre las cortinas de viento y la agitación violenta de las olas escuché otra voz 
una voz quieta diciéndome al oído que mi destino había de ser otro
miré lo profundo del mar antes de partir lejos, dejaba atrás 
todo y nada, dejaba esa pequeña esperanza de ser otra 
de alcanzar la grandeza que había visto ya en otros
mis respuestas llegaron, lloré lento en silencio 
las gaviotas volaban junto al firmamento
y alejé la mirada buscando otro cielo
viajé buscando mi destino 
no había entendido que 
mi destino era 
mi libertad.