¿Cómo logro salir del vacío? De estas sombras profundas, de los delirios de mi mente.
Cuando la soledad es perpetua y mi cuerpo se debilita, siento mi juventud tambalearse ante lo efímero del tiempo, porque incluso en estas tinieblas el sol a veces asoma su rostro, como si recordara que existo y que lo necesito. Pero aquellos días, cuando se cuela por mi ventana y toca mis manos gentilmente, volteo hacia mi reflejo. Esperanza... Eso anhelo encontrar, pero solo hallo pedazos marchitos, fragmentos de lo que fui, y no sé si volveré a ser.