sábado, 31 de diciembre de 2022

Antigüedad

Entro a un lugar sin nombre
en un día que ya he olvidado.
frente a mis ojos una imagen perdida,
una voz que creí deshecha.

En el umbral de la puerta 
susurros;
paredes emanando memorias embriagantes 
de libros viejos
sentimientos ajenos 
rcuerdos que no eran míos.
Mezcla entre nostalgia y alegría
 
Al  final del pasillo 
mi otro yo:
una figura diminuta y triste 
imagen del pasado que aún me persigue.

Aquella noche el espíritu fue débil 
y el olvido no fue más olvido,
regresó como un reflejo
un abismo de deseos inconscientes 
del imaginario que alguna vez tuvo poder sobre mí. 

Contemplo lo que está frente a mis ojos
de lo que no puedo escapar,
pensamientos hechos carne 
mi imagen retorcida:
la luz 
que pronto se apaga.

La oscuridad llega,
no existo más.